SOFÍA ELLAR CONQUISTA EL LOPE DE VEGA A PLENA LUZ DEL DÍA
Sofía Ellar regresó a Madrid el pasado sábado 17 de octubre con un concierto matinal en el Teatro Lope de Vega. La artista ofreció un espectáculo marcado por su buena energía, la cercanía con su público y los momentos de emoción.

Mientras caminaba por Gran Vía, 15 minutos antes del inicio del concierto, un cartel luminoso azul con el nombre “Sofia Ellar” anunciaba la cita en el Teatro Lope de Vega. En la puerta, diversos grupos de seguidores se saludaban antes de entrar. En el interior, el ambiente en el vestíbulo estaba todavía más animado: adultos y niños comprando merchandising y palomitas o decorando sus ojos con maquillaje en un stand brindado por la artista.
Me dirigí directamente a mi asiento. A mi izquierda, una niña se sentó junto a su hermano pequeño mientras le enumeraba emocionada las canciones que esperaba escuchar. Frente a nosotros, el escenario estaba preparado con dos atrapasueños suspendidos sobre los instrumentos, un piano, una batería, una guitarra eléctrica y varios micrófonos. El central, decorado con rosas.
Es importante destacar que el concierto empezaba a las 12 del mediodía. Una hora inusual. La propia Sofía había adelantado días antes, durante una entrevista en Telemadrid, que se trataba de un nuevo concepto de espectáculo en el que iban a suceder cosas. A las doce en punto, la megafonía invitó al público a ocupar sus asientos. Cinco minutos después, las luces se apagaron y la banda apareció sobre el escenario. Sin embargo, cuando todos esperábamos la aparición de Sofía en escena, los focos se dirigieron a la puerta del fondo a la izquierda, y entre las miradas de ilusión de sus fans cruzó el patio de butacas interpretando “Amor de anticuario” .
“Buenas noches, Madrid”, saludó entre risas. La cantante reconoció haberse emocionado varias veces aquella misma mañana pensando en lo especial que era volver a “tocar en casa”. Desde las primeras canciones, la artista recorrió el amplio escenario, bailó, y conversó con los asistentes. El ambiente festivo se mantuvo durante buena parte del espectáculo, acompañada de una puesta en escena en la que el vestuario tuvo un papel importante. La cantante animó a sus seguidores a contar cuántas veces se cambiaba de ropa a lo largo del concierto. Yo conté siete, pero escuché por mi zona a alguno que apostaba por los ocho.
El concierto también contó con dos apariciones especiales. La primera fue la de Noan, que se unió a Sofía para interpretar “Mi +1”, y la segunda, la de Mateo Falgas, a quien la cantante presentó como un viejo amigo de la etapa en la que vivió en Reino Unido. Juntos interpretaron “Chelsea Road”. Esta actuación dio paso a una series de canciones más conmovedoras donde la cantante se emocionó en varias ocasiones, acompañada por un público que no se quedó atrás.
Después de aproximadamente una hora y media de concierto, Sofía volvió a abandonar el escenario para acercarse a sus seguidores. Al igual que al comienzo de la actuación, recorrió el patio de butacas mientras interpretaba la penúltima canción. La despedida llegó tras la última canción “Cómo lo Vivas”. Entre vítores y aplausos, la artista regresó al centro del escenario sosteniendo un enorme ramo de flores. Acompañada por su banda, agradeció el cariño recibido antes de abandonar el Teatro Lope de Vega.


